La agencia espacial estadounidense NASA confirmó este lunes por primera vez la existencia de un planeta fuera del sistema solar que podría estar habitado, a unos 600 años luz de la Tierra.
El planeta, descubierto gracias al telescopio espacial Kepler, fue detectado en 2009 pero no fue hasta ahora que se informó por los astrónomos que sus condiciones son aptas para la vida.