El primer nombre que Dios puso no fue Eva, fue Sara (Génesis 17:15) porque el nombre de Eva lo puso Adán.
La Biblia fue escrita mucho tiempo antes de la invención del papel y los lápices. Fue escrita sobre extensas tiras de papiro o pergamino.
Goliat no murió de la pedrada que le diera el pastorcito, sino por su propia espada (1º de Samuel 17:48-51).
